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Premio: café e invitación
Faltan 3Tarjetas de fidelización
Tus clientes escanean un código del mostrador y su tarjeta de sellos queda en el móvil. Sin descargar ninguna app, sin registros eternos, sin cartones en el fondo de un bolso.
Sin tarjeta de crédito Listo en una tarde Sin permanencia
Premio: café e invitación
Faltan 3Así la ve tu cliente en el móvil, con tu nombre y tus colores.
El cambio
La tarjeta de cartón
La tarjeta en el móvil
Cómo funciona
Diez cafés y el siguiente gratis. O puntos por cada euro, canjeables por lo que tú decidas. Se cambia cuando quieras.
Te lo generamos ya maquetado, con tu logotipo. Lo pones junto a la caja y no vuelves a tocarlo.
Desde el móvil o la tablet del mostrador. Dos segundos. Si alguien intenta colar el mismo sello dos veces seguidas, no le deja.
Tu cliente recibe un código, tú lo ves en tu pantalla y se lo das. La tarjeta vuelve a empezar sola.
Para quién es
Cafeterías, panaderías, peluquerías, tiendas de barrio, lavaderos de coches, academias. Cualquier sitio donde la gracia no está en la primera visita, sino en la séptima.
No hace falta saber de informática No hace falta cambiar de TPV
Para ti, que decides
No, y es lo primero que dejamos claro. La tarjeta es una página web. Escanean, escriben su nombre y ya la tienen. Si quieren, la guardan en la pantalla de inicio del móvil como si fuera una app.
Ninguno. Vale el mismo móvil o la tablet que ya tengas en el mostrador. Ni lector de códigos, ni terminal nuevo, ni cambiar de caja.
Una tarde tranquila. Crear el programa son cinco minutos; lo demás es imprimir el cartel y explicárselo a quien esté en barra.
Puedes darlos de alta tú desde tu pantalla, con su nombre y su teléfono, igual que apuntabas antes en una libreta. La tarjeta la consultan ellos o se la enseñas tú al cobrar.
Se lo reenvías desde su ficha, o vuelve a darse de alta con el mismo email o teléfono: reconocemos que ya existe y le devolvemos su tarjeta con sus sellos.
Los sellos solo los das tú desde tu cuenta: el cliente no puede sumárselos. Además, la misma tarjeta no se puede acreditar dos veces seguidas dentro del margen de segundos que tú fijes, para evitar el doble escaneo por error.
Sí, cuando quieras, desde los ajustes del programa. Lo que no conviene es cambiarlo cada mes: la gracia de una tarjeta es que la promesa se mantenga.
Sí. Puedes tener un programa por local o uno compartido para todos. Cada empleado entra con su propio usuario y ves quién ha dado cada sello.
Sí. Los exportas a Excel cuando quieras, con el consentimiento de cada uno registrado. Si te vas, te los llevas.
Hay una API abierta para sumar puntos automáticamente desde tu sistema, y avisos automáticos para conectarlo con otras herramientas. Está en los planes Pro y Business.
No se borra nada. El panel se queda en modo lectura hasta que elijas plan, y en cuanto pagas vuelve todo tal y como estaba.
Con un botón, desde tu panel. Mantienes el acceso hasta el final del mes que ya has pagado y puedes exportar tus datos antes de irte.
Precios
14 días de prueba en todos los planes. Sin tarjeta, sin permanencia y sin letra pequeña.
Starter
7,99 €
al mes, precio final
Para empezar a fidelizar en un único local.
Pro
19,99 €
al mes, precio final
Para negocios con varios programas y equipo.
Business
37,99 €
al mes, precio final
Para cadenas y franquicias.
Lo que preguntarán en la barra
Las que te harán al otro lado de la barra. Puedes copiarlas tal cual para tu cartel o tu web.
No. La tarjeta es una página web: se abre en el navegador que ya tienes. Si quieres tenerla a mano, se guarda en la pantalla de inicio con un toque, pero no se descarga nada.
Escaneando con la cámara el código del mostrador. Te pide tu nombre y un email o un teléfono, aceptas la política de privacidad y ya la tienes. Menos de veinte segundos.
No pierdes tus sellos. Vuelve a escanear el código del mostrador con el mismo email o el mismo teléfono: reconocemos que ya existes y te devolvemos tu tarjeta tal y como estaba. También pueden reenviártela desde el propio negocio.
Para canjear un premio. Es la forma de comprobar que eres tú quien lo pide y que nadie más gasta lo que has acumulado. Aparece cuando creas la tarjeta: conviene anotarlo.
Tu nombre y un email o un teléfono, además de tus visitas y tus sellos. Nada de datos de pago: la tarjeta no cobra ni guarda tarjetas bancarias.
Solo si marcas la casilla al darte de alta, y es opcional: puedes tener tu tarjeta sin aceptarla. Quien te escribiría sería el negocio, no nosotros.
Eso lo decide cada negocio y se indica en las condiciones de su programa, que puedes leer desde tu propia tarjeta.
Sí. Pídeselo al negocio donde te diste de alta y puede eliminar tu ficha y todo su historial. Los datos son suyos, nosotros solo los guardamos por encargo.
Empieza hoy
14 días para probarlo con clientes de verdad. Si no te convence, no haces nada: no hay nada que cancelar.
Sin tarjeta de crédito Sin permanencia